
Es posible que últimamente hayas oído hablar de un tipo de alfombras de nombre enrevesado y te hayas preguntado… ¿esto qué será? Pues no es nada raro, sino un tipo de alfombra que se está convirtiendo en tendencia, y por muchos y buenos motivos: las alfombras de polipropileno.
Hasta hace no mucho tiempo el polipropileno era un material desconocido o aplicado a usos industriales. Hasta que alguien se dio cuenta de las extraordinarias cualidades en cuanto a maleabilidad, resistencia, impermeabilidad que tiene este material, y de hilado en hilos finos constituye una materia prima excepcional para confeccionar alfombras.
¿Qué tienen de especial las alfombras de polipropileno?
Pues muchas cosas y todas buenas, pero por encima de sus virtudes, que te detallaremos a continuación, lo mejor es el equilibrio que ofrecen.
Es una relación a cuatro bandas que podríamos definir como calidad-precio-mantenimiento-decoración, en la que todos y cada uno de esos elementos brilla con luz propia, creando unas alfombras súper prácticas, equilibradas, fáciles de limpiar y aptas para todo uso.
Resumiendo sus características principales:
- Son alfombras muy resistentes al uso intensivo y pisada continua
- Son impermeables, se pueden mojar y se pueden limpiar con paño húmedo o esponja
- Son ligeras y maleables
- Resisten las sillas con ruedas y muchas de ellas la intemperie, decorando en terrazas y jardines
- Son económicas, de precio muy competitivo
- Permiten muchos acabados diferentes, incluso imitando a la perfección el tacto y la apariencia de materiales orgánicos como el sisal, el yute o la lana
- Son de vocación ecléctica, de modo que las hay para todos los estilos, para cualquier ambiente y con múltiples colores, trenzados, estampados y cualquier opción imaginable.
¿Para dónde son útiles o en que sitios son aconsejables?
Teniendo en cuenta lo anterior, ya habrás imaginado que alfombras de amplio espectro y largo alcance como estas no se limitan a un lugar de la casa en particular, sino que tienen vocación de todo terreno. Veamos:
1- Alfombras de polipropileno en salones
Las hay de pelo corto, de nudo bucle o de trenzado liso, con texturas tipo yute, de estilo moderno, de estilo clásico oriental, de dibujo geométrico y mil diseños más. Son alfombras pensadas para decorar un salón a lo grande, sin envidiar a las alfombras más encopetadas.
2- Alfombras de polipropileno en habitaciones
Alfombras robustas y lavables como estas son especialmente indicadas para habitaciones y dormitorios, muy especialmente de niños y adolescentes. Resistentes, fáciles de limpiar, alegres y coloristas, son alfombras de poner y despreocuparse.
3- Alfombras de polipropileno en lugares de paso: pasillos y recibidores
En estas zonas tan concurridas de la casa es donde este tipo de alfombra brilla con luz propia. Una alfombra elegante pero delicada en un recibidor o pasillo posiblemente vaya a dar más problemas que satisfacciones, mientras que una de polipropileno aguantará el trato duro sin inmutarse.
4- Alfombras de polipropileno para exterior
¿Y qué alfombra mejor para poner en la terraza o el jardín que una alfombra impermeable y resistente a los rayos UVA? Muchas de estas alfombras tienen certificación de alfombra de exterior, de uso dual dentro o fuera de casa.
Como ves, estás son las razones de porque las alfombras de polipropileno se han convertido en tendencia, y pronto en tu casa.








