Los microchips que se implantan bajo la piel, con tecnología inalámbrica

Los microchips
Con ella abre la puerta de su casa convirtiéndose en el centro de atención.

Es un circuito electrónico en forma de píldora

En el dorso de la mano de Dave Williams se encuentra una pequeña protuberancia. Tiene el tamaño de un grano de arroz y se encuentra entre su dedo pulgar e índice. Son los microchips, apenas perceptibles. Con ella abre la puerta de su casa convirtiéndose en el centro de atención.

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Este ingeniero de software británico quien trabaja en Mozilla tiene un microchip incrustado en la mano. Dicho microchip es un circuito electrónico en forma de píldora que funciona con tecnología inalámbrica.

“Tengo una mala memoria” señalo Williams. Su decisión se debe a evitar entrar en pánico si se le olvidan las llaves de la casa. Este mismo chip se está poniendo de moda en Suecia y también en países como Alemania, Australia y Nueva Zelandia. Ya se han llevado a cabo varias iniciativas para promover esta tecnología futurista.

Los microchips. Suecia con más microchips incrustados

El caso de Suecia llama especialmente la atención. Unas 3.000 personas o más ya se incrustaron los microchips, desde mayo de este año. “Cada vez más personas en Suecia se implantan chips RFID en la mano para desbloquear puertas…incluso hacer pagos”. Así lo dijo Ben Libberton, doctor de microbiología en el laboratorio MAX VI de Lund al sur de Suecia.

Un RFID a diferencia del código de barras permite acceder de forma remota a la información que contiene. Es utilizado en etiquetas antirrobo, en estaciones de esquí y también en los “chips de identificación” para animales domésticos.

Asimismo se encuentran implantados en la mayoría de los teléfonos inteligentes, tarjetas de contacto, así como pasaportes electrónicos. En estos últimos años su uso en humanos cobro especial relevancia y Suecia es quien lidera esta tendencia.

Los microchips
Se encuentran implantados en la mayoría de los teléfonos inteligentes, tarjetas de contacto

No todos están a favor de los microchips

Para el microbiólogo es una preocupación como los chips pueden vulnerar la privacidad y la seguridad de quienes los usan. “A medida que estos chips se integran en mas servicios digitales…los datos quedaran comprometidos». Por lo tanto “es un punto débil en lo que respecta la seguridad” señaló Libberton.

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