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Samsung Galaxy S25: Análisis completo con experiencia real y novedades clave

Samsung Galaxy s25 Domotizar
Samsung Galaxy S25 KT en color azul. Imagen bajo licencia CC BY-ND 2.0 (Attribution-NoDerivs 2.0 Generic). Permite compartir sin modificaciones. Fuente: Flickr.

No os voy a engañar, cuando me llegó el Samsung Galaxy S24 hace un año, pensé: “Samsung lo ha vuelto a hacer, pero… ¿Qué más pueden mejorar?”. Pues bien, ha llegado el Samsung Galaxy S25 y lo he tenido en mis manos. Después de probarlo durante una hora, os voy a contar todo lo que necesitáis saber.

Si estáis pensando en comprar un móvil nuevo y os ronda la cabeza la pregunta de si vale la pena el Galaxy S25, os adelanto que la respuesta no es tan sencilla como parece. Samsung ha apostado por pequeños cambios en diseño, un mejor procesador y un software cargado de inteligencia artificial. Pero ¿es suficiente para desbancar al S24?

En este Samsung Galaxy S25 review, voy a contaros mi experiencia real con el dispositivo. Vamos a repasar desde el diseño hasta el rendimiento con el nuevo Snapdragon 8 Elite en el S25, pasando por su batería, cámaras y, sobre todo, sus novedades en software. ¿Preparados? Vamos a ello.

Diseño y pantalla: ¿Cambio o más de lo mismo?

Nada más coger el Galaxy S25 en la mano, la sensación es familiar. Muy familiar. Tanto que, si tenéis un S24 cerca, os costará notar la diferencia. La gran novedad está en la parte trasera: los anillos de las cámaras son ahora un poco más gruesos. ¿Es esto suficiente para justificar un cambio? Depende de cuánto os gusten los pequeños detalles.

En cuanto a materiales, Samsung sigue apostando por un diseño premium con bordes de aluminio y una trasera de cristal Gorilla Glass Victus 2. Se siente sólido y bien construido. Además, es un poco más ligero y delgado que su predecesor, lo que mejora la ergonomía en el día a día.

La pantalla, por su parte, mantiene la tecnología Dynamic AMOLED 2X con tasa de refresco adaptativa de 120 Hz. Samsung ha decidido no aumentar el brillo máximo, que sigue en 2600 nits. Se ve genial en exteriores, pero con la competencia superando los 3000 nits, uno esperaría un paso adelante aquí.

Rendimiento: Snapdragon 8 Elite en el S25 en acción

Serie Samsung Galaxy S25
Comparativa de los modelos Samsung Galaxy S25. Imagen bajo licencia CC BY 3.0 (Attribution 3.0 Unported). Permite compartir y modificar con atribución. Fuente: commons.m.wikimedia.org

El gran cambio de esta generación es el procesador. Samsung ha dejado de lado sus Exynos en favor del Snapdragon 8 Elite en el S25, lo que garantiza un rendimiento espectacular.

Lo primero que noté es la velocidad. Todo va como un tiro: las aplicaciones abren al instante, los juegos corren a la máxima calidad sin despeinarse y el sistema se siente más fluido que nunca. También se ha mejorado la refrigeración con una cámara de vapor más grande, lo que evita el sobrecalentamiento en sesiones de uso intensivo.

En cuanto a memoria, el S25 parte ahora con 12 GB de RAM en todas sus versiones, algo que se agradece en la era de la inteligencia artificial. Para almacenamiento, sigue habiendo opciones de 256 GB y 512 GB, sin posibilidad de expansión mediante microSD.

Software: One UI 7 con Android 15 y más IA que nunca

Aquí es donde Samsung ha puesto toda la carne en el asador. El Galaxy S25 llega con One UI 7 sobre Android 15, y la inteligencia artificial es la gran protagonista.

La función estrella es «I Select», una herramienta que analiza el contenido en pantalla y sugiere acciones contextuales. Por ejemplo, si estáis viendo un vídeo, os permite generar un GIF al instante. También destaca la posibilidad de transcribir llamadas y hacer un resumen automático, lo cual puede ser útil para reuniones.

Samsung ha integrado su IA en la galería, el buscador y hasta en los ajustes del sistema. Ahora podéis escribir descripciones naturales en la búsqueda, y el móvil entenderá lo que queréis hacer sin necesidad de poner términos exactos.

Cámara: ¿Mismo hardware, mejores fotos?

Samsung ha decidido mantener la misma configuración de cámaras que en el S24:

  • Sensor principal de 50 MP
  • Gran angular de 12 MP
  • Teleobjetivo de 10 MP con zoom óptico 3X

¿Dónde están las mejoras? En el software. La fotografía nocturna ha mejorado, el vídeo ahora es compatible con HDR10+ y han incluido un nuevo modo de grabación en Log, pensado para los más creativos.

Las imágenes siguen siendo excelentes, con un gran rango dinámico y colores vibrantes. Pero la pregunta es inevitable: si ya tenéis un S24, ¿notaréis la diferencia? Probablemente no tanto como para justificar el cambio.

Batería y carga rápida: ¿Samsung se queda atrás?

Aquí esperaba ver una evolución, pero Samsung ha sido conservador. La batería sigue con las mismas capacidades del S24:

  • Galaxy S25: 4000 mAh, carga rápida de 25W
  • Galaxy S25 Plus: 4900 mAh, carga rápida de 45W

No hay mejoras en la velocidad de carga y la competencia ya ofrece 100W o más en esta gama. La autonomía es buena gracias a la eficiencia del nuevo procesador, pero no es un salto revolucionario respecto a la generación anterior.

Comparativa técnica: Galaxy S24 vs S25 vs S25 Plus

Característica Galaxy S24 Galaxy S25 Galaxy S25 Plus
Pantalla 6,2” AMOLED 2X, 120Hz 6,2” AMOLED 2X, 120Hz 6,7” AMOLED 2X, 120Hz
Brillo máx. 2600 nits 2600 nits 2600 nits
Procesador Exynos 2400 / Snapdragon 8 Gen 3 Snapdragon 8 Elite Snapdragon 8 Elite
RAM 8 GB 12 GB 12 GB
Almacenamiento 128/256 GB 256/512 GB 256/512 GB
Cámara principal 50 MP 50 MP 50 MP
Batería 4000 mAh, 25W 4000 mAh, 25W 4900 mAh, 45W
Carga inalámbrica
Sistema Operativo Android 14, One UI 6 Android 15, One UI 7 Android 15, One UI 7

¿Vale la pena el Galaxy S25?

Llega la pregunta del millón: ¿vale la pena el Galaxy S25? Si venís de un S22 o un modelo anterior, la respuesta es un rotundo sí. El rendimiento, el software con IA y las mejoras en cámaras lo convierten en una opción muy atractiva.

Sin embargo, si tenéis un Samsung Galaxy S24, el salto no es tan grande. El diseño es casi idéntico, la pantalla mantiene las mismas especificaciones y la batería sigue con los mismos números. Las mayores mejoras están en el procesador y la inteligencia artificial, pero para muchos usuarios, puede que esto no justifique el cambio.

El Galaxy S25 es un gran móvil, pero no una revolución. Samsung ha apostado por refinar su fórmula, y aunque lo ha hecho muy bien, quienes busquen grandes cambios quizá quieran esperar al próximo modelo.